¿Quién es el titular y qué significa en la práctica?
El titular en virtud de la legislación sobre el amianto no siempre es el propietario del edificio. Es la persona u organización que es responsable por contrato o por la naturaleza de su tenencia del mantenimiento o la reparación del edificio. En la práctica, esto significa: un arrendatario comercial con un arrendamiento de plena reparación puede ser el titular del espacio que ocupa; un agente administrador contratado para mantener las zonas comunes es el titular de esas áreas; una empresa de gestión de instalaciones contratada para gestionar todo el edificio es el titular de todo el local.
Comprender quién tiene la titularidad en cada edificio es el primer paso. Para los gestores de carteras, distintos edificios de un mismo patrimonio pueden tener diferentes titulares en función de las estructuras de arrendamiento y los acuerdos de servicio. La titularidad no puede cederse mediante contrato —quien la tiene puede contratar a especialistas para que la ejerzan, pero no puede hacer que otra persona sea legalmente responsable de ella.
En España, bajo el RD 396/2006 y la LPRL, el empresario titular del centro de trabajo es responsable de informar y coordinar con los contratistas sobre los riesgos existentes, incluido el amianto. En el Reino Unido, la titularidad está definida en el Reglamento 4 del CAR 2012. En Francia, el propietario o el ocupante responsable del mantenimiento lleva la obligation de repérage y la obligation de gestion bajo el Code de la santé publique y el Code du travail.
El registro de amianto como documento vivo
Un registro de amianto no es un certificado de finalización. Es una instantánea temporal de dónde se encontraron materiales con amianto, en qué estado, y con qué prioridad de actuación recomendada. El estado de esos materiales cambia con el tiempo: puede mejorar (si los materiales se encapsulan o protegen) o deteriorarse (si están dañados, expuestos a la intemperie o sujetos a impacto físico). El registro debe actualizarse para reflejar esos cambios.
Para un responsable de instalaciones, las actividades mínimas de mantenimiento del registro son: reinspección de todos los materiales con amianto en las categorías de estado recomendadas por el técnico inspector (típicamente anual para materiales dañados o de alto riesgo, cada dos a cinco años para materiales estables); actualización del registro después de cualquier evento de mantenimiento que haya implicado contacto potencial con materiales con amianto; y revisión completa del registro cada vez que se encarga una nueva inspección, ya sea para una rehabilitación planificada o como actualización periódica.