Fase 1: Notificación y autorización del proyecto
Antes de que pueda comenzar cualquier trabajo de retirada, el contratista debe notificar a la autoridad nacional o regional competente. En el Reino Unido, tanto los trabajos no licenciados notificables (NNLW) como los trabajos totalmente licenciados requieren notificación previa a la HSE. En Francia, el empleador debe enviar un plan de retirada a la DREETS y a la CARSAT al menos un mes antes del inicio de los trabajos. En España, el contratista inscrito en el RERA debe presentar un plan de trabajo a la autoridad laboral y esperar su aprobación antes de comenzar. No son meros trámites, son requisitos legales previos, y los trabajos de retirada realizados sin autorización están sujetos a sanciones penales en la mayoría de jurisdicciones.
Como cliente, solicite y lea una copia de la notificación o del plan. Debe describir el alcance de los trabajos, los métodos a utilizar, los equipos de protección individual, la estrategia de confinamiento, la ruta de residuos y el procedimiento de liberación. Si el contratista no puede mostrarle un número de notificación o una aprobación sellada, no está listo para comenzar los trabajos.
Fase 2: Evaluación de riesgos y procedimiento de trabajo
Para cada proyecto de retirada, el contratista debe elaborar una evaluación de riesgos y un método de trabajo (ERTM) específicos para el emplazamiento y el alcance de los trabajos. Este documento es el plan operacional. Identifica los MCAs a retirar (referenciando el informe del diagnóstico), describe el procedimiento paso a paso, define las zonas de exclusión, especifica la protección respiratoria (EPI/EPR) para cada tarea, enumera los requisitos de control ambiental y establece los procedimientos de emergencia.
La ERTM debe estar firmada por una persona competente, generalmente el jefe de proyecto o el supervisor licenciado, y debe revisarse con el equipo de obra antes de iniciar los trabajos. Los clientes tienen derecho a solicitar una copia y a verificar cómo se supervisará durante los trabajos.
Fase 3: Preparación del lugar e isolación
Antes de que se perturbe ni una sola fibra de amianto, la zona de trabajo debe prepararse y aislarse del resto del edificio. Los pasos son siempre los mismos, en alguna versión:
- Los suministros de electricidad, agua, gas y ventilación en la zona de trabajo se cortan y bloquean.
- Los muebles y accesorios que no pueden retirarse se envuelven y sellan.
- Se construye una barrera física, láminas de plástico sobre un bastidor de madera o andamiaje, alrededor de la zona de trabajo para crear un recinto.
- El recinto se sella en todas las juntas con cinta y se comprueba que no hay fugas.
- Se instala un punto de entrada y salida dedicado, generalmente con una unidad de descontaminación de 3 etapas (sala limpia, ducha, sala sucia).
- Se instalan unidades de presión negativa (UPN) con filtración HEPA para extraer el aire del recinto hacia un punto de extracción sellado, de forma que las fibras liberadas se alejen del resto del edificio.
- Se realiza una prueba de humo para verificar la integridad del recinto y la dirección correcta del flujo de aire.
La prueba de un recinto conforme es que el aire fluye en un único sentido: desde el edificio circundante hacia el interior del recinto. Si el humo enviado a través de un punto de fuga sospechoso fluye hacia el exterior del recinto, no es conforme y los trabajos no pueden comenzar.
Fase 4: La unidad de descontaminación
Todo proyecto de retirada licenciado conforme dispone de una unidad de descontaminación (UDC). Está conectada directamente al recinto o situada cerca con un pasaje de tránsito sellado. Una UDC de 3 etapas tiene tres cámaras separadas: una sala limpia para almacenar EPIs y ropa limpia, una sala de ducha con agua caliente, y una sala sucia en el lado del recinto donde los EPIs contaminados se embolsan antes de ducharse.
Todo trabajador que entre o salga del recinto debe pasar por la UDC en la dirección correcta. Deben ducharse entre salidas, no solo aclararse. Deben cambiarse los monos contaminados y los respiradores antes de entrar en la sala limpia. Este procedimiento es lo que impide que las fibras viajen a casa en la ropa y el cuerpo de los trabajadores, y es la protección más importante contra la exposición doméstica secundaria.
Fase 5: La retirada en sí
Con el recinto construido, la UDC operativa, la UPN en marcha y la evaluación de riesgos aprobada, puede comenzar la retirada propiamente dicha. La técnica depende del MCA:
- Recubrimientos proyectados y aislamiento friable: decapado húmedo con una pulverización fina de agua controlada, raspadores manuales y doble embolsado inmediato.
- Tablero aislante de amianto (AIB): retirada de paneles completos donde sea posible, evitando la rotura. Los tornillos y fijaciones se cortan en lugar de desenroscarlos para evitar vibraciones.
- Recubrimientos texturizados: ablandamiento con gel químico o agua, luego raspado suave. El lijado en seco nunca está permitido.
- Productos de fibrocemento: retirada de hojas completas donde sea posible, evitando la rotura. El corte se realiza con sierras manuales, nunca con herramientas eléctricas.
- Lagging de tuberías: decapado húmedo cuidadoso sección por sección, con la tubería expuesta envuelta para el confinamiento.
- Baldosas de suelo y vinilo con respaldo de amianto: levantamiento en frío tras el ablandamiento del adhesivo; el granallado y el lijado están prohibidos.
Fase 6: Control ambiental durante los trabajos
Durante la retirada activa, el contratista debe realizar pruebas de estanqueidad fuera del recinto para verificar que el confinamiento se mantiene. Esto lo realiza un analista independiente (no el contratista), y los resultados se esperan típicamente en horas desde la toma de muestras. Si la prueba de estanqueidad detecta fibras fuera del recinto, los trabajos deben detenerse inmediatamente, debe localizarse y repararse la fuente de la fuga, y la zona circundante debe limpiarse antes de reanudar los trabajos.
Al mismo tiempo, se realiza un control de exposición personal en la zona de respiración de los trabajadores para verificar que su protección respiratoria es adecuada. El EPR se selecciona en función de la concentración de fibras esperada, y si la concentración medida es superior a la esperada, se requiere una mascarilla más potente con un factor de protección asignado más alto.
Fase 7: Limpieza e inspección visual
Una vez que el MCA ha sido retirado y embolsado, el recinto debe limpiarse hasta un estándar de limpieza visual. Los residuos sueltos se recogen, las superficies se limpian en húmedo con paños húmedos (desechados como residuos contaminados), y se realiza la aspiración HEPA en todas las superficies accesibles. Se elimina el polvo de cornisas, vigas, rincones, parte superior de puertas y detrás de radiadores: en cualquier lugar donde puedan haberse depositado fibras.
A continuación, el analista realiza una inspección visual exhaustiva. El recinto debe superar un estándar de «polvo fino», sin polvo visible en ningún lugar. Si el analista encuentra polvo, se repite la limpieza y se rehace la inspección. Este paso no es opcional ni un mero trámite; es la condición previa para el muestreo de liberación.
Fase 8: Muestreo de liberación
Con el recinto visualmente limpio, comienza el muestreo de liberación. El analista independiente instala bombas de muestreo dentro del recinto en posiciones definidas (normalmente incluyendo rincones, cavidades y zonas anteriormente muy contaminadas). Mientras las bombas funcionan, el analista o un contratista crea una perturbación suave del aire con un soplador de hojas o ventiladores para resuspender las fibras restantes. Las muestras se analizan, por MCP en la mayoría de las jurisdicciones europeas, por MET en contextos de mayor especificación, y se comparan con el umbral de liberación (típicamente 0,01 f/ml en Europa).
Si la liberación es satisfactoria, el analista emite un Certificado de Reocupación. Si no lo es, se repite la limpieza y se vuelve a muestrear. El certificado es el documento que permite legalmente desmantelar el recinto y devolver la zona al propietario del edificio.
Fase 9: Desmontaje del recinto y entrega de residuos
Tras la liberación, las láminas del recinto, la cinta, los accesorios y los filtros de la UPN se tratan todos como residuos contaminados: se doblan embolsan, se sellan con cinta de advertencia de amianto y se retiran a un punto de consignación de residuos autorizado. La unidad de descontaminación también se limpia y desmonta. El lugar se restaura a un estado que permite la reocupación normal.
Todos los residuos abandonan el emplazamiento bajo un documento formal de traslado: nota de consignación en el Reino Unido, bordereau de suivi des déchets amiante (BSDA) en Francia, o documento de identificación de residuos en España. Debe entregarse al cliente una copia de la nota de consignación firmada como prueba de la correcta eliminación.
Fase 10: El dossier de entrega
Al final del proyecto, el contratista debe entregar al cliente un dossier de entrega completo. Este es el registro legal de la retirada y será necesario para cualquier venta futura del edificio, reclamación de seguros o inspección reglamentaria. Un dossier de entrega conforme incluye:
- El diagnóstico de amianto original que identificó los MCAs.
- La notificación o plan de trabajo y su referencia de aprobación reglamentaria.
- La evaluación de riesgos y el método de trabajo.
- Todos los resultados del control ambiental antes, durante y después de los trabajos.
- El Certificado de Reocupación del analista independiente.
- Notas de consignación de residuos firmadas por cada carga de residuos de amianto retirada.
- Fotografías que documentan la retirada y la liberación.
- Un registro de amianto actualizado que muestre los materiales retirados.
Señales de alerta y advertencias
Un proyecto de retirada conforme parece profesional, lento y procedimental. Las señales de advertencia de un proyecto no conforme son familiares para quien las ha visto antes:
- Sin recinto visible, o el recinto tiene puertas abiertas o sellos rotos.
- Trabajadores sin respiradores, o respiradores colgando sueltos alrededor del cuello.
- Técnicas de retirada en seco como lijado, esmerilado o corte con herramientas eléctricas.
- Sin unidad de presión negativa en funcionamiento.
- Sin unidad de descontaminación, o trabajadores que la omiten al salir.
- Sin control ambiental independiente, o el «analista» está claramente empleado por el contratista.
- Bolsas de residuos de amianto almacenadas abiertamente en un contenedor público o transportadas en una furgoneta sin señalizar.
- Sin documentación de notificación en el lugar cuando se solicita.
Si observa cualquiera de estas situaciones en un lugar donde se está retirando amianto, detenga los trabajos y contacte con el organismo regulador nacional (HSE, DREETS, ITSS, etc.). No está siendo difícil: la retirada no conforme es un riesgo para la salud pública que le expone a usted, a los trabajadores y a los vecinos a una enfermedad incurable.